miércoles, 23 de febrero de 2011

Inma Marcos


JUEGOS DE SALIVAS Y DIENTES

(fragmento)
Inma Marcos

Para Bruno: mago marino


Historia de puentes y portales
por donde pasan muchachas con caras renacentistas
Muchacho que baja las escaleras
--olor a uvas verdes en el sobaco—
que viene de bañarse por la noche en las playas
y que va pensando en un cuento
de manos y lenguas
Más tarde se apaga la luz en las habitaciones
y se empiezan a incendiar los dedos
un fluido eléctrico recorre los ojos
y comienzo a adivinar tu cuerpo lleno de cordilleras
de lanas de colores
de trenes
Cualquier pretexto para rozarte por las calles
para emborracharme en los puertos
y pensar que sería bueno revolcarme contigo
sobre la madera húmeda de las barcas
Pretexto para llamarte desde los balcones
Y hablarte de dinosaurios o de peces
Deseo de suicidarnos a lo bonzo
sobre la cabecera de las camas
ahora que he dejado marchar el último autobús
y la luz hace transparentes mis piernas
debajo de la falda
momento para temblar
para buscar un lugar en tu cuerpo
donde quepa mi mano
para tocarnos por primera vez los tendones
los pliegues:
lluvia de palomas sobre las pupilas
El oído apoyado sobre los vientres
escuchando nuestro propio eco
nuestro propio cuerpo repetido en ondas sonoras
que llegan hasta los jardines
allí había gente sentada en las escaleras haciéndose fotografías
y nosotros seguimos jadeando como animales
que se encuentran por primera vez
Esta noche las brujas tienen forma de gacelas
casi asustadas
crees que como en aquel dibujo de caballos
van a desintegrarse
cuando atraviesen la luna
y sin embargo es de madrugada
y te espero al borde de la cama
dispuesta a recorrer las calles si me llevas sobre los hombros
Mis articulaciones sorprendidas
mujer que te lame el cuerpo en cualquier baño público
encantada por este mago
que acaba de salir del mar
tú terriblemente asustado de lo que pasará
los próximos días
--los guerrilleros asaltan palacios
desconectan las fuentes luminosas de los suburbios—
Muchacha-muchacho rascándose la piel en secreto:
niño que quiere ser delfín cuando sea mayor
niña que tiene miedo a los médicos
niño que salió volando
cuando lo atropelló un camión de gaseosas
Descubrimiento poco a poco de tus dedos y tus rodillas
de los gritos de ballena que salen de tu estómago
Muchacha que ama a niños locos
que le muerden las caderas
que no sabe qué hacer sino abrir la ventana
y besarles en la boca
hasta que piden socorro
Animal rubio que escribe en habitaciones de dos por dos
donde hace el amor con una niña
que acaba de besar cuando cruzaba la calle
Muchachos amándose en los portales
y a los que la policía encuentra con las braguetas abiertas
con las lenguas abiertas
con los nervios abiertos
Tú y yo en las esquinas de los manicomios
Intentando agarrarnos las lenguas
como si nos quisiéramos besar los lóbulos cerebrales
y afectarnos algún sentido
golpearnos los tímpanos gaseosos
Descubrimiento de los ojos irritados de la noche
cuando sabemos que los caballos han soñado con nosotros
que nos quedaremos tumbados en las camas
y gritaremos que aún nos siguen gustando los portales
que somos hermosos animales
y que tenemos dedos
Cuando sentimos que nos gustaría suicidarnos en los zoológicos
cuando sentimos que tu y yo
somos un doble horizonte y hay que acertarle
justo en la nuca
Violencia tiernísima
la muchacha coloca su sexo contra tu pierna
mientras se ríe
y te habla de asesinatos
muchacha loca masturbándose contra tu muslo
Muchacha que se mete en los baños
que mete sus dedos en la vagina
llena de peces blancos
gacela que toma conciencia de sus nervios
de su geografía erosionada y curva:
colinas que se inflan
muchacha que se te pone delante
que se abre la vulva y te dice:
mira como estallo
y tú reconoces su cara llena de nubes
que chocan entre sí:
el sol irritando la piel
poco más abajo del cuello
Orgasmos de yerba en prados que nadie conoce
que no podemos evitar
aunque comience a llover
muchacho lamiendo mi vulva donde pastan caballos
y hormigas azules recorriendo
las piernas abiertas
extraterrestres procedentes de las nubes negras
acampando en la pradera
Cuerpo de carne de pájaro y ruido de aviones supersónicos
déjame que te asesine entre las piernas
que lama tu pene hasta que
grites y grites y grites
y lata la mitad del universo en mi boca

Barcelona, 23 de agosto de 1978
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Poema publicado en la antología "Algunos poetas en Barcelona", Ediciones La Cloaca"
nov. 1978
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INMA MARCOS


Nacida en Cádiz en 1957, esta joven poeta, hondamente preocupada por la temática
de la mujer ha participado en diversas revistas literarias y manifestado su adhesión y
solidaridad a diversos movimientos de vanguardia. .1978

miércoles, 16 de febrero de 2011

Bienvenida. Roberto Bolaño



Bienvenida


Bienvenida a mi dormitorio de témpanos a la deriva

Bienvenida a mis escaleras a mis trucos a mi ternura

Bienvenida bajo este arco –Bienvenida a estos mapas confusos

iguales a los sueños de un proletario borracho

bicicleta cubierta de crisálidas que tu ojo

registró en la infancia --Tú te has divertido, yo te he mirado

desde las rodillas del asombro, sin aullidos, sin risas

mudo como un niño rojo, o como una fotografía

llena de historias (olores) que una mosca

atraviesa de punta a punta

Bienvenida a la noche de los pulsos interminables

Bienvenida a las fiestas de los artesanos

Bienvenida a las horas vacías donde sólo se mueven los callejones

Bienvenida, sin embargo, al amor –Al amor terrible

que entendía Quiroga, el amor niño inmune a todo juego

de palabras

Bienvenida a mi dormitorio abierto como un rostro después

del temporal, a mi larga y difícil manera

de entenderte –Que todo nos cubra, que todo sea manto

para nosotros. Bienvenida a las capas carnívoras

como flores carnívoras, a lo irremediable, y a los cuerpos

que pese a todo, que pese a todo, sobreviven

a los largos años de Contrarrevolución

Bienvenida, oh amada, a los largos años del desempleo y los

motines

Bienvenida al hambre y a los poemas de amor

Bienvenida a los poemas miserables a los poemas parpadeantes

a los poemas extáticos de la intranquilidad

Que todo sea intemperie para nosotros, que no tengamos

ningún tipo de coartada

Oh amada, de esas agujas extraeremos algo de luz

de esas cabelleras extraeremos algo de paciencia

Somos, después de todo, hermanos de nuestros cataclismos,

de esos ojos extraeremos algo de mito

Bienvenida a los amantes que se abrazan en medio

de una multitud, y sólo son vistos

por niños soñolientos –Bellos niños soñolientos

que parecen lagartos inmortales detrás de las ventanas

Bienvenida, y adiós, ¿de que manera te recordaré

cuando tenga 30 años?

¿Cómo serán los sueños de los condenados a la horca

sino constelaciones, sino el asombro

de una música infantil de animales sueltos

en un barco que poco a poco se va coagulando?

Oh amada, en distintos países, sin noticias uno del otro,

hemos de cruzar lo mejor que podamos

los años de la Contrarrevolución

Bienvenida entonces, bienvenida, bienvenida,

al jade y a las tiendas levantadas de noche,

a los quinqués y a las miradas dulces,

a las imágenes de nosotros mismos que vuelven a encontrarse,

y a los cuatro puntos cardinales


ROBERTO BOLAÑO

Barcelona, julio 1977

Publicado en “Algunos poetas en Barcelona”Ediciones La cloaca nov. 1978

martes, 1 de febrero de 2011

Siracusa Bravo Guerrero



Mi interior bulle, la poesía me sirve para seguir conociéndome y conociendo al lector, para construirme, mejorar y reafirmarme. Busco un intercambio continuo. Para mí no existe la poesía sin un "tú" y siempre parto de mí, soy la primera lectora de mi propia obra.
He pasado por distintas etapas de escritura poética y ahora mismo me encuentro en una en la que mis palabras hacen las funciones de balas que intentan ahondar en las mentes y corazones de las personas de una forma tan clara y tan sencilla que sean prácticamente imposibles de esquivar.

http://www.indigesta.es


ASUSTA. "INDIGESTA"


¿Sabes lo que asusta,
lo que realmente asusta?

que no me olvido de ti.

De mí,
se olvidan, te olvidas
de escribirme,
de llamarme a veces a solas,
de tutearme,
de buscarme las cosquillas,
de tirarme a la basura.

Ya no valgo, pasé de moda,
me quedé en los cuartos,
me hago vieja,
se me rompen los vestidos,
se me pierden las hojas,
los versos entre pecho y espalda
ya no me engordan.

Los anillos puestos, la piel tersa,
pero ya no importa, de mí
se olvidan, te olvidas
de no buscarle sentido a las cosas,
de encontrarme entre el boca y boca,
de darte cuenta de que me he ido
cuando dije que me iba.

Y sí, asusta,
yo nunca olvido.


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Sola en lo oscuro,
en lo profundo
de mi cama,
de mi casa,
me siento minúscula,
desperdiciada
como una semilla que cae
en el lugar equivocado
y espera,
espera al moho del olvido
a la podredumbre de lo inadvertido.

Javier Codesal


Javier Codesal nació en Sabiñánigo, Huesca, en 1958. Su trabajo incluye, además de la poesía, la fotografía, el cine y el vídeo. Feliz humo, del cual se publica aquí la tercera y última sección, fue publicada por Periférica (Cáceres, 2009). Esta misma editorial acaba de publicar Dos películas, que incluye dos cortometrajes de Codesal, una entrevista y su ensayo "Cine y sentimiento".

Feliz humo

2004


La frontera
levantada con sacos vacíos
realmente no delimita
Allí mismo convive el ruido
de una multitud que la ignora

--


Algo normal en la vida diaria
Sobre la mesa unas notas qué
comprar cuánto cuesta las direcciones
del hermano junto a sobres vacíos
Mantas zapatillas y medicinas

--


Los timbres
tetillas secas
dicen su texto en voz alta

Un detalle contradice este dolor
desde las teclas de los mandos sin pilas

--


Al pisar por la habitación
granos de sal chirrían contra la suela
Cada pocos minutos un acceso de tos
pone en pie otro rechazo
el aire quiere estar solo
El picor en la nuca preludia uno mayor
un palmo más abajo de la rodilla
Ruidos tras la puerta
y allí no hay nada
Lo blanco de la pared se quema
como buen hijo de la luz

--


Mudos a la hora de comer
dos tenedores compiten en romper el ritmo
si éste sube baja aquél

El alimento nunca sufre esos combates
nuestro apetito lo salva
su destino final lo libra

--


Fui al cine y en la pantalla
cada palabra de los subtítulos me devolvía
los acentos del sonido que amaba mi alma
Las voces de los actores no daban esa impresión
tan grata

--


La casa vacía es más blanda y como un
cuerpo abandonado se multiplica en seres
Muebles gordos chocan entre sí y
con las abombadas paredes hasta que
los pasillos se atoran y cae la luz
Que una casa maciza sustituya a la hueca
compensa el progresivo adelgazamiento
que hizo líneas de sus músculos
y ceniza sus huesos

--


Libre de la palabra
dicha y sus fuentes
los sonidos sueltos
Libre de hacer
y de unas manos
eficaces
Su busto abarca
una materia
más sutil que el átomo
Traza curvas
giros completos
libres de movimiento

--


Está despierto en los sueños
En ése o el otro amigo dormido
irrumpe con la soltura de cualquier tarde
de hace unos meses por teléfono
Episodios que nos permiten tenerlo aquí

--


Fatigado como estaba
sólo revolver con la cuchara le hacía jadear
no olvidó nunca los pasos del baile
con que solía pasear la calle Delicias
y otras más agrias

--


Ya tenía lomos
de libro viejo
Bajo la mano que repasara sus pliegues
se oía el seco chasquear
de porciones de sangre que avanzaban unos milímetros
por un sistema de lagos
Una pequeña reserva de agua
le nutría los ojos
Y algo flexible afloraba
perfumando la mano
cuando se aplastaban sus costillas
o la zona lumbar

--


Su enfado se parecía al bulto
de la leche al hervir
Olía a carne

--


Qué privilegio
para los jardines
acomodarse a sus manos
cuando hundían la azada
y apretaban después
a puñadas la tierra
recién sembrada

--


Brazos largos
de casa a casa
gruesos y lisos
con unos pocos
vellos rubios
humeantes por
el calor suave
de la ducha

Brazos apenas
huesos
sólo templados
aunque el día
calienta
Su misterioso
andar pasivo
de barco a vela
y su piel
independiente
del músculo

Mil novecientos noventa y seis
O antes

--


Es tan fina la coraza de agua
que protege al hueso
que un solo día de calor la arruina
El ramito de tubos blancos
expuesto entonces a la luz
va retorciéndose lentamente
en espirales blandas
como un plástico horneado
Sumergirlo en un baño
o escupirle toneladas de sangre
nada arregla
ni pronunciar frases acuosas

--


Cuando se dice no pasa nada
tal vez un vientre a un lecho
se juntó o se trizaron
unos dedos
Y tampoco pasa nada
esto es lo grande
si termina tu
tiempo

--


Alguien cobarde se arrima mucho a los vacíos
de los tazones limpios y las bañeras secas
y al sueño cuando logra olvidar su contenido
Ama la muerte porque en ella no hay riesgo
cuerpo restado a cuerpo es cuerpo
Lo cobarde me conduce del brazo
a un almacén donde las tablas de las mesas
también son puertas sin retorno

--


Siempre es un niño lo muerto
En la báscula no pesa más que uno de nueve
o diez años el cuerpo sin aliento de un adulto
El peso del cadáver se divide
potenciado hacia múltiples centros
Imposible medirlo o cargarlo
ni comprender
sus formas inmaduras y plenas
de alegre bulto recién nacido

--


Hacia un lado se reclina la cuesta
como para frenarse
y quienes la bajan deprisa
terminan tumbados en aquel seno
Así durante años

Un espesor de cuerpos
piel con piel
trama un asfalto nuevo

--


Primero pudrir
luego germinar
El cuento es leído en voz clara y alta
ante atentos hijos Pudrir y germinar
De reojo se miran las uñas para saber si acaso
ya comenzó el primer tiempo

--


La cabeza a ras de tierra
en el punto de choque de la luz con el suelo
espía el contacto
¿No marea la atmósfera cuando está toda encima
y dan ganas de entrar
en las grutas del barro?

Lo que vivo se dispersaba
busca en el fondo reunión

--


Trazar un círculo
abrazando a otro círculo
que ahoga uno interior
en cuyo centro hay más
círculos comprimidos
Paciencia de árbol
Repite
el primer asunto
que no quiso olvidar

--


El silencio
se va asentando en todo lo suyo
desde el nombre a los sorbos
de su nombre en boca
de sus amigos

En silencio quiere decir quieto o
es deseo del silencio estar quieto

--


Eterno
listo en la mesa
el zumo de raíz
de la mañana
Comienza el primer trago
Su boca enorme de aprendiz
se continúa en arcos frescos
calados de humedad y brisa
Bebe como soñamos nosotros
en absoluto silencio

--


Brazos en gránulos y piernas
de azúcar negro
Los gritos de los niños y los golpes
de los obreros
resuenan en sus migas
La luz lo toca y lo dilata
Exactamente igual que antes
manos o amor le conmovían

--


El agujero en la pared
casi a la altura de las tejas
deja salir un tronco respirable
humo feliz
Es que el fuego no pudo con todo

Y el hombre resucitado
suelto en el aire
planea sin motor ni alas
limpiamente sobre su pecho

jueves, 27 de enero de 2011

Roberto Bolaño. Iceberg y otros poemas

ICEBERG

I
Mi idea de la perdedora que la muchacha conozca a la muerte
pierna fuera de las sábanas como su Chile tocado por la luna

Camino astado de conocimiento la puerta se abre
y el tipo sonríe como imbécil su slip abultado por la luna

Como Dios conoce a los perdedores ella ha reconocido
la llegada de la muerte el momento Chile su instante de soledad

Su pelirroja su solidaridad un Chile debajo del toque lunar
un momento puro el encuentro de la desnudez y su soledad

Cuerpo tirado sobre las sábanas mi idea de la perdedora:
por entre las nalgas baja un hilillo de semen comoluz propia

Su pelirroja grita en tiempos verbales pasados y ella se viene
a través de la idea dedo que en el culo toca la estalactita

Poética por ascensión pelirroja por ascensión un delta visual que compone
su Chile erecto tocado por la luna que la sujeta

Mientras se viene grita se estremece idea fija otra vez indecible
como cuerpo ensartado que compone transpiración como velo

Las manos bajan el calzoncillo y aparece Chile su horror
su grito blanco como el calzoncillo tocado por la luna

Su ojo azul se voltea y ofrece la grupa un hilillo de semen
como luz alba enferma que cubre la raya rosada y el ojo marrón

Del culo el ojo oscuro cubierto de leche como alba su razón
tocada por la leche como cinta franja línea que aún grita

Sus propios tiempos verbales caóticos para componer la figura
De su pelirroja ensartada que se viene hasta la estalactita

II
Idea fija otra vez indecible el hilo espeso es una luz propia

Su Chile su arcoiris inmóvil como pulmón de tiempos verbales oscuros

Tocada por la luna su venida su sujección de un eje ondulante

El momento Chile el momento erecto de su pelirroja y de su soledad

Camino astado su idea acoge a la perdedora a través de un eje ondulante

Pelirroja por ascensión la espalda las caderas rasguñadas sujeta a soledad

Como una alambrada la idea horizontal ha permitido un eje ondulante

Tocada por la luna su momento Chile que la penetra como pulmón

Reconociendo la fuga la inmóvil que dice toca el cualquier lugar ensangrentado

Barcelona, 1981.

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Ahora paseas solitario por los muelles
de Barcelona
Fumas un cigarrillo negro y por
un momento crees que sería bueno
que lloviese
Dinero no te conceden los dioses
mas sí caprichos extraños
Mira hacia arriba:
está lloviendo

1983

UN RESPLANDOR EN LA MEJILLA


Y Utopía fue el veterinario,
el hombre feroz, la vieja en silla de ruedas cercada por sueños,
y los personajes de los sueños incompatibles se fueron masacrando
uno tras otro, hasta dejar un stock de pesadillas vacía.
Y Utopía fue un reflejo opaco en el interior de un vegetal.
Vitrinas, maniquís desnudos, ebrios tirándoles besos a las nubes.
Un laberinto de escaleras eléctricas por donde vagaban
unos niños extraviados que tenían e corazón maravilloso
hasta la náusea.

¿De todo eso que vi realmente? ¿Con qué ojos tremendos
contemplé el olor puro de aquella muchacha sencillamente
parada en la entrada de un circo? Sólo recuerdo
haber estado demasiado tiempo en un cuarto blanco leyendo novelas
policiales; casi toda mi vida mientras tú me mirabas desde
una ventana redonda, como de baño público, y
los adolescentes se reían como si acabaran de salir del desierto
con los bolsillos llenos de dinero gratis.

Dinero gratis, dinero gratis, amor gratis, un resplandor
inconcebible en la mejilla. Soñadores transformándose a sí mismos
pero incapaces de convencer a una muchacha de que la aman.
Nubes gratis y vacías, restaurantes gratis y vacíos,
automóviles fríos rumbo a las playas doradas del Pacífico,
visiones de Michelangelo para todos, ojos que se cierran
con la velocidad de la luz, y su armonía, estrépito de cisnes,
estrépito de humedad.

Comida gratis, bebida gratis, lluvias divertidas
e interminables como las novelas de Victor Hugo.
Hospitales gratis, desiertos gratis, animales gratis, deseos
de caminar sobre las manos, de ponerse una corona de espinas
eléctrica y luminosa.

Blue-jeans rayoneados de ternura, escenas de teatro
en la orilla del mar prolongadas hasta el infinito, tres años
de asco y amor, tres años de enfermedades infantiles
enmierdadas con precisión, y los duros arbolitos, pero
los duros arbolitos, mientras los duros arbolitos
como lanzas florecían.

Y gemí, y dije ya no sé qué decir, la oficina está vacía,
los submarinos explotan como fetos en las fosas del Atlántico,
alguien me acaricia el pelo y dice que ya está igual de largo
que el suyo, y yo tuerzo el cuello como un solitario cigarrillo
aplastado en la noche enorme y la miro, esperando volver a sentir
en los párpados la tibia obsidiana de los sueños, cuando en
las mañanas nos abrazábamos sin querer despertar, perdidos
en las llanuras de escamas, mientras cae nieve y el frío sonríe
desde un cenicero absolutamente limpio, y no queremos despertar,
y no sabemos qué decir: los labios partidos,
la cara blanca del invierno manchada de lipstick.

La velocidad se detiene, mira hacia todas partes, enloquece
a las fechas. Un anarquistoide muerto bajo las ramas
plateadas de un sauce. Encima de él la primavera violeta. Fuera
de ese cuadro una muchacha sueña renacimientos atroces.

Y está bien, está bien, ya púdose prender la chimenea y cerrar
puertas y ventanas. Ningún brillo va reemplazar nada.
No habrán formas de arder que completen esta nube cargada de lluvia
No habrá viento contra este resplandor acuático. Ni callejones violetas
ni suaves caderas antiguas. Ese jaleo al subir las mil escaleras
del ojo abierto: automóviles llenos de Sol estacionados
en todas las esquinas de tus venas. Una sonrisa sin
contexto, una mano crispada fuera de la foto.

Yaiza Martínez


Poeta y narradora, Yaiza Martínez es Licenciada en Filología Hispánica (UCM).
Libros de poesía: Rumia Lilith (2001), El hogar de los animales Ada(Editorial Devenir, 2007) y Agua (Ediciones Idea, 2008).
Es también autora de la novela Las mujeres solubles (Lulu.com, 2008). Poemas suyos han aparecido en diversas publicaciones como El signo del gorrión, Vera, Los noveles o ABC Cultural. Ha traducido El Señor de Ballantrae de R. L. Stevenson (2005) para la editorial Marenostrum. Ha ejercido la crítica literaria en la revista Reseña.
En la actualidad es traductora y redactora-jefe de la revista de Ciencia y Humanidades Tendencias21.
http://www.tendencias21.net/literaria

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Es así como el poema se convierte en expiación, según reza el título de esta última parte. La palabra, esa búsqueda de una geometría de la vivencia de la madre-araña, ha de redimirnos de nuestro ser caído, tenemos lenguaje porque nada es perfecto, pero lo tenemos también para saber y para curarnos de las heridas.Si todo el libro habla de la palabra como el lugar donde realmente tiene lugar la vivencia, la última parte es fundamentalmente metapoética, es una toma de conciencia pero también un bálsamo para aceptar la caída: "¿Quién cantará // dolor atragantado?" (p. 67). La ciudad es ahora el símbolo de la palabra truncada, de la palabra que chirría: "cataratas de chatarra" (p. 57), pero que revela una verdad en su chirriar; allí la palabra sirve sólo para gritar al otrEl poema debe expiar todas estas actitudes violentas y de exclusión.El poema es entonces, se nos dice, albergue, el lugar de la luz, pero también una petición de perdón por el mal del mundo, por cierta mala conciencia de engendrar: el poema es la expiación de la carne que aparece, es génesis, caída, pero también cumplimiento, porque en el espacio donde no hay poema, donde sólo hay el caos y urdimbre de líquenes cegadores allí sólo somos niños perdidos (pp. 69-70).o (p. 59), y no para susurrarle, ni mucho menos para dormirle

"Fragmentos sobre el libro 'El hogar de los animales' por Laura Giordani.
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Antes de la religión
dentro era afuera

hilandera del azar
misericordiosa
fina trenza de concatenaciones
misericordiosa
inmensidad que nos alberga
entre sus brazos oscuros

a manos llenas
disposición

Luego el abrigo ajado de la mujer que baja la calle al final
de una guerra
trastabillando
ante la inminencia del semen
sus labios estremecidos y amoratados

Me mira con grietas desde el ruido de sus tacones
en la calle sólo existen ella
y su gusto
por el hambre

Sin separar los labios
mastico la verdadera unión

escupo luz
bajo la tapa

ante los ojos de todos
- - - - - - - -

La fortaleza del jardín
columnas leñosas

me hace prometer un albergue en el poema
al que mira

digo

no tengo más que la luz del hueso

Es cierto que hay un enjambre de cadáveres
alrededor del río
estampados en la voz
hablan los muertos

no sabemos si seguirlos
o vivir

satisfaciendo a la forma

Sólo la luz
entrelaza
los dedos de ambas manos

El poema es la expiación
de la carne que aparece

Los escucho asentir en el rumor
del viento entre las hojas


(Del libro El hogar de los animales Ada, Editorial Devenir 2006).

- - - - - - -

El ritmo del dibujo de tu ropaje: plasticidad de la

[música sobre los muros y


la hermosísima niña que tejía a dios.

Un hombre poderoso pero atento a los estratos


de la tierra, al baile del plasma sobre el plasma, al

[lenguaje y su colorido.

No sabíamos de la riqueza del mirar hasta que él nos

puso bajo sus ojos y pronunció los nombres de nuestro


propio organismo: montoncitos de sal y de arena, venas

de cereza


agua enrojecida

(del libro "Siete-Los perros del cielo de Ediciones Leteo. 2010)


lunes, 3 de enero de 2011

Enrique Falcón

LOS POBRES SE DIVIERTEN
Enrique Falcón


«… se ríen de las buenas intenciones de esas hijas de la
pequeña burguesía que trabajan en las obras sociales,
las derivadoras de casos, las taponadoras de agujeros,
las maestras menores de la pacificación»
(Samuel Tébar: Desarmar los conflictos)

Todo lo que hacemos
es buscar los recursos que ellas nos gestionan

a cambio de un consejo
ponemos en sus mesas conjeturas acerca
de nuestra voluntad de cambio

ellas se pintan los ojos
su conciencia tranquila

nosotros deambulamos
una tarde más

Y nadie

corre peligro.


Del libro "AMONAL y otros poemas". Ed. Idea. Tenerife 2005

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Angel Petisme


Ángel Petisme es un músico, poeta y compositor musical, con una abundante y variada obra. Ha sido incluido en antologías de poesía, entre las que destaca la de Postnovísimos en la que Luis Antonio de Villena le nomina como máximo exponente de la corriente catalogada como "sensibilidad del rock". Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas (italiano, francés, inglés, checo, búlgaro, alemán y ruso). También ha colaborado como articulista en diferentes medios de radio y prensa. Ha dado recitales y conciertos en ciudades de Europa, Oriente, Estados Unidos y Latinoamérica. Nació el 17 de Enero de 1961 en Calatayud (Zaragoza). A los ocho años sus padres emigraron a la capital. Allí cursa el Bachillerato y se licencia en Filología Hispánica, por la Universidad de Zaragoza. Funda la revista "Narra" y el grupo de Jóvenes Poetas Aragoneses donde publica sus primeros poemas.

Bibliografía:

-Cosmética y terror (Olifante, 1984)

-El Océano de las Escrituras (Ediciones Libertarias, 1989)

-Habitación Salvaje (Prensas Universitarias Zaragoza, 1990)

-Amor y cartografía (Lola editorial, 1993)

-Constelaciones al abrir la nevera (Hiperión, 1996)

-El desierto avanza (El Europeo, 1997)

-Buenos días colesterol (Sial, 2000)

-Cuatro días de alquiler (Lola editorial, 2003)

-El cielo de Bagdad (Xordica,2004)

-Soñar en Palestina (La Torre degli Arabeschi, 2005)

-Insomnio de Ramalah (Eclipsados, 2005)

-Teoría del color (Antología 1977-2006) (Sial, 2006)

-Demolición del Arco Iris (Baile del sol, 2008)

-Cinta transportadora (Hiperión,2009)

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HAY TEMPORAL ESTA NOCHE EN LA TIERRA,

el mar está revuelto -tengo miedo-
y amamanto a Yousuf.
Me embarco a tu país, al futuro imperfecto,
soy una nube solitaria esta noche,
una bolsa de plástico. Todo lo dejo atrás.
Y ahora ponte en mi piel, tú has nacido con todo,
pero tu abuelo probablemente
viajó a otro lugar entre el cielo y la nada.
Tú tienes sobrepeso y mi pueblo está a dieta
de horrores y de hambrunas.
Tú tienes una cama y padeces de insomnio,
yo te llevo los sueños que dan nombre a las cosas.
Tú luces un reloj de marca en la muñeca
y yo te traigo el tiempo de una jungla en silencio,
de un amor sin prisas, de una luz no eléctrica.
(Dime que donde comen tres comen cuatro).
Tú estás hipotecado hasta las cejas,
yo soy una hipótesis de deseo y raíces.
Hazme un hueco en el mundo,
dame el mundo en tus huecos,
y deja que te bese la vida con minúsculas.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Princesa inca

(Cristina Martin) Barcelona

Poeta y miembro del colectivo Radio Nikosia, colaboradora durante algún tiempo de La Venta (con Gemma Nierga) en La SER. Recita ocasionalmente y escribe en su blog:
http://www.laprincesainca.blogspot.com/



y nuestro cuerpo desnudo esperando una palabra,
y nuestros ojos inconformes vomitando el vértigo,
y la sabiduría de vivir a tientas, ciegos y en silencio,

y la espera enredando la lluvia en el paladar de sombra
y la amonestación con forma de golpe por vivir al límite de mil bocas
y la tierra bajo los pies chicos y mortalmente fríos
y la tortura del ser, y la ceguera de un mundo-espejismo
y la prisa agarrada a las manos, a la saliva viciada de dar a otros

y el suelo y el discurso de un loco, y los pechos caídos de dar de mamar
una y otra vez a niño inexistente
y el garabato del cuerpo cada noche ausente bajo las sábanas
y el sabor de la agonía y el placer de la bienvenida mañana, azul, rara,
espléndida, llena de sonidos, de café, de mejoras en la piel triste...

y el nerviosismo de la búsqueda y la verdad ajena de los edificios
y de las sombras de los mismos edificios y de los que habitan en los edificios
como pájaros helados dentro de su nido,

y el traqueteo de la lluvia en la espalda
y la parsimonia de mirarse a las pupilas dilatadas
y las exactas pupilas reflejando el mundo

y el mundo
y el mundo
y el mundo crispado cerca de las venas azules,
el mundo,
sí,
el mundo.

alrededor de un circo de rostros
cerca de un laberinto de ojos

como una muñeca deshilachada
que ríe y canta desde sus dientes

como un prospecto blanco y negro
de pastillas deshechas en la boca

como un crucigrama absurdo e inútil
que guarda el sabor del aburrimiento...

las manos erráticas,
el cerebro buscando horizontes agudos,
el cuello cerca del océano de nadie,

porque llegar a se nadie es la meta
bajo la vastedad inclasificable del miedo
escarbando en los huesos.

sólo tengo lágrimas
y un ascensor que no sube hasta tu boca

sólo tengo lágrimas
y un espejo que me devuelve la saliva y el olvido

sólo tengo un frío en las manos
y un poema que no te llevare

sólo tengo un miedo de ojos vidriosos
y una habitación muda de no tenerte

quisiera volver a la matriz-paraíso
quisiera encontrarme desnuda en el mar cada mañana
despertando con la luz de un amanecer indescriptible
quisiera tirarme desde mi ventana y volar hasta tu cuerpo
quisiera servir de guia en alguna ruta
quisiera ser la sal o la saliva
quisiera pisar el fuego y ver más allá de las cosas
quisiera amamantar a un lobo
quisiera mamar de unos pechos grandes y suaves
quisiera el ahora o el nunca
quisiera la luz o la palabra
quisiera desbancar el miedo y la prisa
quisiera conocer la ruta o el espacio
quisiera comer chocolate a todas horas
quisiera mover la materia y el tiempo
quisiera ser invisible y eterna
quisiera conocer la respuesta
quisiera caminar encima de las brasas
quisiera ir siempre desnuda
quisiera comunicar sin palabras
quisiera cambiar algo del universo
quisiera amar con los huesos y la fiebre
quisiera conocer mi alma o mi origen
quisiera no tener miedo
quisiera ser una gata o un pájaro
quisiera entrar en una célula o un átomo
quisiera ser una bruja o un hada
quisiera encontrar mi camino
quisiera creer realmente en algo
quisiera llorar poco
quisiera resucitar a mi padre y a mi abuelo
quisiera decirles que les amo grandiosamente
quisiera ser la niebla la lluvia o el viento
quisiera viajar muy lejos
quisiera soñar, soñar, soñar hasta el infinito.

te quiero ver como un viento atenuado
buscando tu lugar en el mundo

no llores solo,
intentaremos cuidar de ti un poco
lo poco que se pueda
porque yo también vago perdida
errante de mí

y este universo está hecho de trozos de dolor
y este lugar esta hecho de trozos de dolor

pero al final de túnel hondea una luz
llena de nubes y previsión hermosa de lluvia

golpearemos los charcos con los pies
y nos reiremos de la tormenta

y volveremos a soñar
otra vez, otra vez,

Hablábamos a los árboles, hicimos el amor a los árboles, besábamos a los árboles. Una ambulancia vino a buscarnos, nos ataron. Ellos siguieron hablando a sus dioses, de rodillas en las iglesias, masturbándose ante una tele. Nosotros seguimos atados y pinchados con Haloperidol mientras leían y creían sus cartas astrales por internet...Pero sí, los locos, los paranoides éramos nosotros.. Porque hablábamos a los árboles y porque les hacíamos el amor. Ellos eran los cuerdos

jueves, 25 de noviembre de 2010

Juan Carlos Bustriazo


(1929-2010) Santa Rosa. Argentina

Articulo Diario Clarin..1 junio 2010


Tenía 81 años y estaba considerado uno de los autores fundamentales de la poética argentina actual. Protagonista de un sinfín de anécdotas, escribió más de 80 títulos. Sin embargo, hasta ahora apenas se publicaron seis.

PorMIGUEL MIDDONNO


La poesía despide a uno de sus creadores fundamentales. A los 81 años murió en Santa Rosa el pampeano Juan Carlos Bustriazo Ortiz. Dueño de una obra de leyenda, que incluye más de 80 títulos, y considerado uno de los autores más destacados de la poética argentina actual. Bustriazo había nacido en 1929, en una Santa Rosa que progresaba como cabecera territorial pero que soñaba convertirse en capital de provincia. A los 19 años ingresó a la policía como radiotelegrafista; allí comenzó su peregrinaje por el oeste pampeano, casi en simultáneo con la construcción en Mendoza del dique Los Nihuiles, que dejó sin agua la cuenca del río Salado-Chadileuvú. De aquellas tierras de silencios profundos e inmensidades quedó como herencia una obra de una intensidad poco común, árida y conmovedora como el desierto. De regreso en Santa Rosa, Bustriazo ingresó como corrector en el diario La Arena. Allí forjó madrugadas inolvidables junto a creadores fundamentales de la cultura pampeana, como Julio Domínguez "El Bardino", Delfor Sombra y Edgar Morisoli, entre otros. Siempre con la complicidad de un maletín cargado de escritos, peñas inolvidables como el "Temple del diablo" y un personalísimo vaso para beber vino -con una costra tinta en su borde- que se convirtió en una virtual extensión de su cuerpo. Considerado el poeta más importante de La Pampa, Bustriazo construyó una obra que supera los ochenta títulos. Decenas de músicos, además, le sumaron melodías a sus escritos, piezas fundamentales del cancionero folclórico de la provincia. Enredada en litigios luego de etapas de alcoholismo e internación psiquiátrica, hasta ahora apenas vieron la luz seis libros: Elegías de la Piedra que Canta (1969), Aura del estilo (1970), Unca Bermeja (1984), Los Poemas Puelches y Quetrales (editados en conjunto en 1991) y Libro del Ghenpín (2004). Injustamente limitada al ámbito local, su poética había traspasado en los últimos años las fronteras provinciales. Rodeado de un creciente reconocimiento, pero con una pensión del gobierno de La Pampa como único sustento, Bustriazo le hizo frente a la vejez -y también a sus recuerdos- junto a la férrea custodia de su mujer, Lidia Hernández. Quizás sin saberlo, ya convertido en leyenda.


esta caja amarilla



desde lo repugnoso del desvelo desde lo colorado de la sien desde los ábrete porque estoy vivo ay vidalita desde la guitarra embichada desde el engreimiento del cielo desde las chaquiras que puse en tus muslos ay vidalita desde las mesnadas del llanto desde las ínfulas de lo que es como piedra desde la embustera porfía desde el abrepuño amarillo ay vidalita desde lo venenoso del bochorno contra el corazón cabal desde el boato de la cizaña desde lo contra el cuerpo y contra el alma ay vidalita desde el racimo del vaso infausto desde el espejillo donde tus ojos me comen desde la última visitación desde lo tremebundo de este estar ay vidalita desde la musa extraviada desde el tordillo plateado que perdió la querencia desde los soles que me hieren porque soy más de las lunas ay vidalita desde la
sexta que está en un hilo desde esta vihuelada que en el final es bermellón ay vidalita desde la codicia del chupasangre desde el santiamén del olvido desde la sombra caudalosa desde no sé que, escalofrío y en el disturbio de los ojos ay vidalita


17

y anduve solo y no era la luz fuíme por duros corredores por los pasillos pesaroso y saquéme un papel azafrán con un saludo de tez granate “he aquí que llégueme a verte juancarlos estuvo en esta torre” y fuíme solo y no era la luz por los pasillos musitantes atrás dejé los corredores negros y más que hechos con cuervos quedóse el papel inclinado esperando tus ojos de mora y como un ciego fui con las manos interrogando a las paredes buscando la puerta brillante los tragaluces del castillo el aire que andaba en el mundo
“juancarlos estuvo en este cuarzo” fuíme solo y no era la luz

de Unca bermeja (1973), 1984
- - - - - -

balada arcaica

ya te vas vegetal tornasolada no me prendas la flor del exterminio fulgimiento del agua de los ojos no me prendas la flor del exterminio hinchamiento del cielo qué potencias no me prendas la flor del exterminio qué hinchadura del mundo taza turbia no me prendas la flor del exterminio con el hijo salido de tu entraña no me prendas la flor del exterminio con el ala punteada de tu ángel no me prendas la flor del exterminio con arcillas que vuelan soberanas no me prendas la flor del exterminio en olor de adiós que me espeluza no me prendas la flor del exterminio con tu boca antañera tras tu boca no me prendas la flor del exterminio en amor de tu sombra soñadora no me prendas la flor del exterminio!

de Canción rupestre, 1972, inédito


más info en La Más Médula aquí .
(gracias a Arturo Borra por su sugerencia)

lunes, 15 de noviembre de 2010

Déborah Vukušic



gorda

Yo soy la de los 3 ó 4 recitales pagados al año

la de 2 ó 3 reseñas buenas

la que hace de todo y lo hace bien

me oyes?

la que hace de todo y lo hace bien

todo bien

menos...


eres tú el que duda

tú el que no ama suficiente

tú el que no sabe mirarme


mido 1'70 y peso 54 kgr.

me miras y dices

'estás gorda'

'y no haces deporte'

estoy gorda gorda gorda

y no me quiero y no me gusto

porque no me quieres y no te gusto

y no me elegiste

que 'fue el azar' dices

'estás gorda' dices

'gorda'


yo adelgazo

sudo

y me miro

y sigo gorda

y adelgazo más

y sudo más

y me miro

y sigo gorda

más gorda

GORDA

de explotar



no soy nadie

no sé quién soy

estoy gorda

sólo sé que estoy gorda



no soy lista ni guapa ni rítmica

tengo dos carreras

hablo con perfecto acento

estandarizado

6 idiomas

pero olvido los nombres

olvido todos los nombres

salvo los que empleo para llamarte

y llamarnos

y escupirte


porque te odio tanto amor

te odio tanto

que me voy a morir


'gorda

estás gorda' dices


me he radiografiado

tatuado trepanado

me he vaciado

el peso de la culpa

y sé que

debo ser

quien puedo ser

debo ser

quien soy

pero hoy no


hoy tengo un día horrible

tengo un día horrible

y no me das un beso al entrar

dudo de mí y no sabes

dónde me entierra tu indiferencia

dónde me sepulta la gordura

que dices que tengo

que creo que tengo


mido 1'70

peso 47 kilos

y estoy gorda

dices que estoy gorda


y voy gritando

dónde estás, amor?

dónde estás el que eras?

recibiste mis cartas de amor, amor?

por favor dime

dónde estás

dónde te has escondido

eres el único animal que deseo


y no apareces

no surges de entre la nada

para decirme

'estás preciosa

eres preciosa

todo saldrá bien

tienes el tamaño

perfecto

de un corazón puro'


y vomito de nuevo


mido 1'70

peso 40 kilos


no soy perfecta

pero soy yo

soy yo

me oyes?

soy

YO


y te dejo


y sí

estoy gorda

'estás gorda' dices


pero de orgullo.